Imagina estar atrapado en una temporada de pesadilla sin salida. Esa es la realidad de los LA Clippers, que se enfrentan a tres duros caminos para salvar su desastroso inicio de 6-16. Con su selección de primera ronda de 2026 sin protección en manos de su rival OKC, los expertos sugieren que podrían adquirir talento como Zach LaVine, desmantelar el equipo traspasando a estrellas como James Harden y Kawhi Leonard —cuyo valor se considera "negativo"— o simplemente no hacer nada. La franquicia debe apostar a que su talento veterano puede revertir la situación y evitar una humillación total. Esta decisión no se trata solo de ganar; se trata de evitar que un rival obtenga una selección de lotería que cambie su futuro a costa de ellos. Las medidas prácticas incluyen usar 50 millones de dólares en contratos que expiran para un traspaso desesperado o deshacerse de sus estrellas para reiniciar su futuro.