Imagina liderar una carrera y que tu propio equipo te arrebate la victoria de las manos. El garrafal error estratégico de McLaren en Catar ha puesto en grave peligro sus esperanzas de ganar el campeonato de Fórmula 1. Al decidir no llamar a pits a sus pilotos Oscar Piastri y Lando Norris durante el coche de seguridad de la vuelta 7 —una decisión que todos los demás equipos sí tomaron—, le regalaron una victoria crucial a su rival, Max Verstappen. Este único error le costó a Piastri una merecida victoria e impidió que Norris pudiera sentenciar el título, en un inquietante paralelismo con el infame colapso del equipo en el campeonato de 2007, cuando perdieron ante un piloto que estaba 12 puntos por detrás. El error ha dejado la lucha por el título totalmente abierta, llevándola a un dramático enfrentamiento final en Abu Dabi. Ahora, McLaren se enfrenta a una final de alto riesgo en la que Verstappen podría arrebatarles el campeonato, lo que podría obligar al equipo a recurrir a polémicas órdenes de equipo para salvar la temporada.