Imagina ser el villano que intenta arruinar el final de cuento de hadas de Lionel Messi. Ese es el papel que la leyenda alemana Thomas Müller asume para la final de la Copa MLS. A pesar de la ventaja de jugar en casa del Inter Miami, donde los locales han ganado 11 de las últimas 14 finales, Müller no se inmuta y recuerda su dominio sobre Messi en el pasado, incluyendo una histórica goleada de 8-2 en la Champions League y una victoria en la final de la Copa del Mundo. Desde que se unió al Vancouver, ha sido una fuerza de la naturaleza, marcando 8 goles en 11 partidos y liderando a los Whitecaps en una racha improbable. Este enfrentamiento es más que un partido; es un choque de legados que enfrenta a un campeón europeo contra la revolución liderada por Messi en el fútbol estadounidense. Para Vancouver, es la oportunidad de ganar su primera Copa MLS, mientras que para la liga, es una final soñada que presenta a dos de los mayores íconos mundiales del deporte.